Aprende todo sobre la BIOS y a configurarla.
La BIOS (Basic Input Output System, Sistema Básico de Entrada
y Salida) es una especie de programa grabado en un chip de la placa base que el
ordenador ejecuta nada más encenderse para dar paso después a la carga del
sistema operativo. Pero para poder lograr cargar con éxito el sistema
operativo, antes ha de conocer la cantidad de RAM instalada, los discos duros
conectados,… para lo cual la BIOS chequea el sistema y localiza estos
componentes.
Además, la BIOS realiza el POST (Power-On Self Test, Test
Automático de Encendido), un pequeño test que comprueba que todo esté conectado
correctamente y que no haya ningún problema en los dispositivos. Si todo está
correcto, dará paso a cargar el sistema operativo, en caso contrario, nos
mostrará un mensaje de error o nos informará de algún fallo mediante una serie
de pitidos o por voz si nuestra placa base incorpora esta funcionalidad.
La BIOS debe ser modificada para indicar correctamente qué
disco duro tenemos, establecer la hora del sistema,… A tal efecto, incorpora
una memoria conocida como CMOS que almacena todos los datos necesarios para el
arranque del ordenador. Esta memoria se encuentra continuamente alimentada
gracias a una pila que incorpora la placa base, ya que si la CMOS se borrara
cada vez que apagásemos el ordenador, tendríamos que estar continuamente
reconfigurando la BIOS.
Acceder al programa de configuración de la BIOS
Para acceder él normalmente bastará pulsar la tecla “Supr”
mientras el ordenador está realizando el POST y sale un mensaje similar a
“Press del to enter setup”. En algunos modelos, es posible sea una tecla o
combinación de teclas diferentes, como por ejemplo F1, Esc, Control+F1, etc.
Configuración de la BIOS
Existen varios tipos de BIOS (Award, Phoenix, WinBIOS,…),
siendo la más popular y en la que está basado este tutorial la BIOS Award. En
ella, accedemos a un menú en modo texto en el cual las distintas opciones se
encuentran clasificadas por categorías (configuración básica, avanzada,…).
No se debe cambiar nada si no se está totalmente seguro de
para que sirve esa opción, ya que una mala configuración de la BIOS puede
afectar gravemente al rendimiento y la estabilidad del sistema operativo e
incluso impedir su arranque.
Antes de empezar a modificar nada y como medida de seguridad
es recomendable copiar los valores actuales de las opciones de la BIOS en un
folio, así tendremos una copia escrita por si la memoria CMOS se borra o al
modificar algún valor, el ordenador no logra arrancar correctamente.
Las opciones más comunes (aunque pueden tener un nombre
ligeramente diferente según nuestra placa base) son:
– Standard CMOS Setup
Dentro de este apartado podremos establecer la fecha y la hora
del sistema, configurar nuestros discos duros y establecer la disquetera que
tenemos.
Cambiar la hora del sistema o configurar nuestra disquetera no
tiene complicación alguna. Sin embargo, la parte más interesante está en el
apartado Hard Disk, en el cual se configuran los discos duros.
Si no estamos seguros de qué disco duro tenemos y dónde está
conectado, es recomendable dejar todos los valores del campo TYPE en “Auto”
para que sea la BIOS la que configure nuestros dispositivos automáticamente.
Sin embargo, si estamos seguro de que en cierto canal IDE no
hay ningún disco duro conectado, si ponemos el campo TYPE en “None”
aceleraremos ligeramente el inicio del sistema, ya que la BIOS no tendrá que
buscar ningún dispositivo en ese bus y asumirá directamente que no hay ninguno
conectado.
Si queremos ir un poco mas allá y evitar en cada encendido del
ordenador se tengan que detectar los discos duros, podremos hacer uso de la
utilidad IDE HDD Auto Detection que incorporan la mayoría de las BIOS actuales
y que se encarga de detectar y configurar automáticamente los discos duros que
detecte.
– BIOS Features Setup
En este apartado se puede configurar el modo en que la BIOS
realiza ciertas operaciones. Las opciones más interesantes son:
CPU Internal Cache: Es altamente recomendable que activemos
(la marquemos como “Enabled”) esta opción, ya que en caso contrario estaremos
deshabilitando la caché interna del procesador y el rendimiento del sistema se
verá muy perjudicado.
External Cache: Esta opción también debe estar activada para
poder hacer uso de la caché externa o caché L2.
Quick Power On Self Test: Activando esta opción aceleraremos
el POST y ganaremos unos segundos en el arranque del sistema. Generalmente, no
existe ningún problema por tenerla activada.
Boot Sequence: Mediante esta opción estableceremos el orden en
el que el ordenador intentará cargar un sistema operativo desde las distintas
unidades. En algunas ocasiones, esta opción viene desglosada en tres opciones
diferentes: First Boot Device, Second Boot Device y Third Boot Device.
Swap Floppy Drive: Si activamos esta opción y tenemos dos
disqueteras, las letras de cada una de ellas se cambiarán, es decir, B: pasará
a ser A: y viceversa.
Security Option: Esta opción nos permitirá indicarle a la BIOS
si queremos establecer una contraseña cada vez que se encienda el equipo
(opción System), al entrar en la BIOS (opción Setup o BIOS) o nunca (opción
Disabled).
– Chipset Features Setup
Esta parte de la BIOS es recomendable no modificarla
demasiado, puesto que afecta a partes críticas del sistema como el procesador,
la RAM, los buses AGP, PCI, etc.
Entre sus opciones nos permite habilitar los puertos USB,
habilitar el soporte para teclado USB, el tipo de bus AGP,… Estos elementos no
deben modificarse, ya que normalmente vienen configurado por defecto para un
funcionamiento correcto.
Sin embargo, las últimas placas bases permiten ajustar la
frecuencia del procesador mediante la BIOS en vez de usando los típicos
jumpers. Normalmente dicha configuración se encuentra en este apartado de la
BIOS, por lo que a muchos overclockers (personas que intentan hacer que su
procesador vaya más rápido que lo establecido de fábrica) les interesarán las
opciones que éste apartado puede ofrecer. Entre ellas destacan la posibilidad
de cambiar el FSB de la placa base o el multiplicador del procesador.
-Power Management Setup
En este apartado se configuran las opciones de ahorro de
energía del ordenador. Sus opciones principales son:
Power Management: En este apartado activaremos o
desactivaremos la función de ahorro de energía. Además, podremos habilitar
distintas configuraciones predeterminadas para un ahorro máximo, mínimo,…
PM control by APM: Esta opción deberá estar activada para que
Windows y todos los sistemas operativos compatibles con la gestión de energía
APM (Advanced Power Management) sean capaces de apagar o suspender el equipo.
Video Off Method: Aquí estableceremos el modo en el que el
sistema de vídeo ahorrará energía. La opción más recomendable es DPMS, pero no
todos los monitores y tarjetas gráficas son compatibles con esta función.
PM Timers: En esta sección estableceremos el tiempo que
tardará nuestro sistema en apagar los distintos componentes.
PM Events: Aquí estableceremos los eventos que se han de controlar
para el apagado del equipo.
CPU Fan Off in Suspend: Determina si el ventilador del
procesador se apaga en caso del que el sistema entre en estado de ahorro de
energía.
MODEM/LAN Wake Up: Determina si un modem o una tarjeta de red
puede hacer que se encienda el ordenador.
-PCI/PNP Configuration Setup:
En este apartado no hay prácticamente nada que modificar,
puesto que los sistemas operativos actuales controlan ellos mismos las
interrupciones y el sistema PnP (Plug and Play, enchufar y usar) y no basan sus
rutinas en la BIOS.
-Integrated Peripherals
Desde aquí podremos modificar varias opciones de los distintos
dispositivos que integra la placaba base: tarjetas de sonido, controladoras
IDE, puertos COM,…
La opción más destacable de este apartado es la que hace
mención al tipo de puerto LPT (paralelo) que usaremos. Según el dispositivo que
le vayamos a conectar, tendremos que utilizar las funciones ECP o EPP. Para
saber cuál debemos utilizar, tendremos que leer el manual del dispositivo que
vayamos a conectar.
-PC Health Status
En este apartado no suele haber ninguna opción que configurar,
sin embargo si podremos monitorizar la temperatura del procesador, la velocidad
de los ventiladores, el voltaje de la placa base,…
Actualización de la BIOS
Actualmente, la BIOS se encuentra en un chip Flash-ROM, que
permite que su contenido sea modificado. Gracias a esto, los fabricantes pueden
sacar nuevas versiones de la BIOS para incorporar nuevas funciones, corregir
fallos u optimizar funciones.
Actualizar la BIOS no es un proceso complicado, basta con
bajarse el archivo adecuado para la placa base (OJO: el modelo debe coincidir,
no es recomendable usar uno “parecido”. En caso de usar uno que no sea
correcto, se corre el riesgo de inutilizar la placa base). Sin embargo, a pesar
de la facilidad, es un proceso peligroso que puede dejar una placa inservible
si no se completa correctamente (debido a un corte de luz, a un reinicio intencionado
mientras se actualizaba,…).
Para actualizar la BIOS, basta con ir a la página del
fabricante de la placa base, buscar nuestro modelo y descargarnos la última
versión de la BIOS disponible. Realizar este proceso sólo es recomendable en
caso de que necesitemos alguna nueva funcionalidad que incorporen la nueva
BIOS. Si todo funciona correctamente, no hay motivo por el que actualizar la
BIOS.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario